El Barómetro de Competitividad de APD identifica que el 10,14 % de las empresas analizadas son de alto crecimiento, ligeramente por encima de la media española.
Toledo, 21 de septiembre de 2026. – Castilla-La Mancha cuenta con una base empresarial con capacidad de crecimiento sobre la que seguir construyendo su competitividad. El 10,14 % de las empresas analizadas son de alto crecimiento, ligeramente por encima del 9,94 % registrado en el conjunto de España.
Este es uno de los indicadores que recoge el Barómetro de Competitividad APD, una herramienta de análisis que permite identificar las fortalezas y ámbitos de mejora de los territorios y que sirve como punto de partida para el trabajo del Consejo de Competitividad APD celebrado ayer en Toledo.
En Castilla-La Mancha, este análisis pone sobre la mesa una cuestión: cómo aprovechar la capacidad de crecimiento existente para favorecer una mayor inversión productiva y reforzar la innovación empresarial, de manera que más compañías puedan crecer, mejorar su productividad y avanzar hacia actividades de mayor valor añadido.
Una base empresarial sobre la que seguir creciendo
El porcentaje de empresas de alto crecimiento constituye uno de los indicadores que permiten aproximarse a la capacidad de dinamismo del tejido empresarial. En Castilla-La Mancha, el 10,14 % de las empresas analizadas presenta un alto crecimiento, frente al 9,94 % del conjunto de España.
Este punto de partida plantea la oportunidad de favorecer el escalado empresarial y generar las condiciones para que más compañías puedan desarrollar su potencial de crecimiento, especialmente mediante la inversión, la innovación y la mejora de la productividad.
Innovación e inversión, ámbitos sobre los que avanzar
Junto a esta fortaleza, el Barómetro permite identificar ámbitos en los que existe recorrido de mejora. El eje de Innovación y transformación alcanza 22,99 puntos en Castilla-La Mancha, frente a los 38,70 puntos de España.
Los datos apuntan, entre otros aspectos, a una diferencia entre la adopción de tecnología y la generación de innovación propia. Así, el 54,64 % de las empresas de diez o más empleados utiliza software de gestión empresarial, mientras que el gasto empresarial en I+D representa el 0,39 % del PIB, frente al 0,78 % nacional.
Este contraste sitúa entre las cuestiones a abordar cómo convertir la digitalización y la adopción tecnológica en innovación aplicada, mejoras de productividad y nuevos productos y servicios.
Un espacio para convertir el análisis en propuestas
Estos indicadores constituyen el punto de partida del Consejo de Competitividad de Castilla-La Mancha, una sesión de trabajo y reflexión estratégica que ha reunido a consejeros de APD, directivos y otros agentes del territorio para identificar los principales retos y palancas sobre los que actuar.
El objetivo es complementar la información cuantitativa del Barómetro con la experiencia y el conocimiento directo de quienes forman parte del tejido empresarial y económico de Castilla-La Mancha, para identificar propuestas concretas que contribuyan a reforzar la competitividad de la región. Esta iniciativa se ha desarrollado en los 15 territorios en los que está presente APD y combina el análisis estadístico del Barómetro de Competitividad con la visión y experiencia de empresarios, directivos y otros agentes reunidos en los Consejos de Competitividad.
La siguiente fase del proyecto es la celebración de los Foros de Competitividad que permiten poner en común las conclusiones territoriales y contrastar los principales retos y palancas identificados en cada comunidad. Estas aportaciones se incorporarán al Informe de la Competitividad, que recogerá una visión conjunta de los desafíos y oportunidades para mejorar la capacidad competitiva de los territorios y de España. En Castilla-La Mancha este foro tendrá lugar el próximo 14 de octubre.
El documento será presentado por APD en el 8 Congreso de Directivos APD, que se celebrará los días 28 y 29 de octubre en Madrid, en el marco de las celebraciones por el 70 aniversario de la Asociación.