Cataluña identifica en la productividad, la escala empresarial y la innovación las claves para convertir sus fortalezas en más crecimiento

octubre 6, 2026 Economía

El Foro de Competitividad de APD en Cataluña sitúa el aumento de la productividad, el crecimiento de la dimensión empresarial, una mayor transferencia de la innovación y la adaptación del talento a las necesidades de las empresas entre las principales palancas para reforzar la competitividad de la economía catalana.

 Cataluña cuenta con una sólida base de talento, capacidad innovadora, generación de valor añadido y proyección exterior, pero tiene ante sí la oportunidad de convertir estas fortalezas en mayores niveles de productividad y en empresas con más capacidad para crecer, invertir e internacionalizarse.

Esta es una de las principales conclusiones compartidas en el Foro de Competitividad organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Cataluña, un encuentro que ha reunido a empresarios, directivos y otros agentes del territorio para analizar las principales palancas sobre las que construir una economía más productiva y competitiva.

El Foro da continuidad al Consejo de Competitividad celebrado previamente por APD, una sesión de trabajo y reflexión estratégica en la que participaron consejeros de la Asociación, empresarios y otros agentes vinculados al tejido empresarial catalán. Edgar González Ballesteros, director de APD Cataluña, ha sido el encargado de trasladar durante el encuentro las principales cuestiones abordadas en este proceso dando pie así al debate.

La jornada, que ha contado con la colaboración de Abanca, Adecco y ERA Group, ha contado con representantes de Crowe Spain, UPF, DELEITO, Incapto, Vichy Catalán, Nexus Energía, Aigües de Barcelona, EBRO y Metalquimia y ha abordado cuestiones como la innovación, la financiación y la inversión, el entorno empresarial y el talento. La clausura ha corrido a cargo del Director general de Actividad Económica de la Generalitat de Cataluña, Víctor Soria.

Productividad: convertir las fortalezas en más valor

El diagnóstico elaborado a partir del Barómetro de Competitividad APD sitúa la productividad como una de las cuestiones transversales para Cataluña. El territorio parte de fortalezas relevantes en talento, innovación, generación de valor añadido y proyección exterior, pero el reto está en conseguir que estas capacidades se traduzcan en mayor productividad y en una mayor capacidad de crecimiento de las empresas.

En un tejido empresarial en el que alrededor del 99% de las compañías son pymes, la dimensión aparece como uno de los factores determinantes. El tamaño condiciona la capacidad para acceder a financiación, incorporar tecnología, atraer y retener talento, desarrollar nuevos productos y servicios o competir en mercados internacionales.

La cuestión, por tanto, no pasa únicamente por crear más empresas, sino por conseguir que las empresas existentes puedan crecer y generar más valor con los recursos de los que ya disponen.

Más colaboración y dimensión para ganar capacidad empresarial

Una de las principales líneas de trabajo identificadas por el Consejo pasa por favorecer una mayor colaboración entre empresas y facilitar procesos de agregación de capacidades.

Fusiones, alianzas, cooperaciones y servicios compartidos en ámbitos que no forman parte de la competencia directa -como tecnología, formación, datos o internacionalización- pueden permitir a las pymes acceder a capacidades que individualmente resultan más difíciles de asumir y mejorar así su productividad.

La dimensión empresarial se plantea, de este modo, no como un objetivo en sí mismo, sino como una palanca para acceder a más financiación, invertir en tecnología, atraer talento, innovar y ganar presencia en mercados internacionales.

Del conocimiento a la innovación que genera resultados

Cataluña dispone de una importante capacidad investigadora e innovadora, pero una de las prioridades señaladas por el Consejo es conseguir que ese conocimiento tenga una mayor traslación al tejido productivo.

El reto pasa por reforzar la transferencia de conocimiento, la propiedad intelectual y la comercialización de los resultados de la investigación, favoreciendo que más proyectos puedan convertirse en productos, servicios y empresas capaces de escalar.

En paralelo, la incorporación de tecnología no depende únicamente de la disponibilidad de herramientas. La calidad de los equipos directivos y de los sistemas de gestión y gobierno corporativo aparece también como un factor determinante para que la digitalización se traduzca en transformación de los modelos de negocio y en mejoras reales de productividad.

Sergi Pejoan, socio de ERA Group durante la mesa sobre innovación, tecnología y productividad, ha destacado que «la innovación no se limita solamente a la I+D ni a las grandes inversiones tecnológicas. Está al alcance de empresas de cualquier tamaño y sector: potenciar la innovación ‘i’ en mejorar cómo llegamos al cliente, en organizar mejor las operaciones y en optimizar los costes es clave. Son mejoras que elevan la productividad y liberan recursos para seguir creciendo».

Talento conectado con las necesidades de las empresas

La conexión entre el sistema educativo y las necesidades del tejido productivo constituye otra de las prioridades identificadas. Universidad, Formación Profesional y sistema educativo deben evolucionar para responder mejor a las capacidades que demandan las empresas, con una mayor participación empresarial en la definición de contenidos y programas.

El reto afecta además a perfiles muy diversos. La escasez de profesionales no se limita a perfiles universitarios o tecnológicos: también alcanza a operarios, técnicos y profesionales de oficios, cuya disponibilidad será especialmente relevante en un contexto de automatización y transformación industrial.

María José Carracedo, directora territorial de Adecco en Cataluña, ha señalado que “la competitividad no depende únicamente de los recursos que una empresa tiene a su alcance, sino de la velocidad y eficacia con la que consigue convertirlos en capacidad de ejecución. Nuestra mirada es la del mercado de trabajo y el talento: cómo conseguir que las capacidades humanas y tecnológicas disponibles generen más valor”. 

El Consejo plantea reforzar las vías de recualificación de estos profesionales, favorecer el retorno de personas con experiencia internacional y aprovechar también el conocimiento acumulado de los profesionales senior.

Un entorno más predecible para favorecer inversión y crecimiento

La fiscalidad y la regulación aparecen asimismo como factores relevantes para mejorar la capacidad de Cataluña para atraer y retener inversión y talento.

Las propuestas planteadas no se limitan a una reducción de impuestos, sino a avanzar hacia un sistema fiscal que favorezca la innovación, el crecimiento empresarial y la formación, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de financiar los servicios públicos.

Junto a ello, el Consejo considera necesario avanzar hacia una regulación más predecible y coordinada entre administraciones, simplificar procedimientos y facilitar una interlocución más homogénea para los proyectos de inversión. En ámbitos emergentes, como la inteligencia artificial, se plantea además la conveniencia de evitar regulaciones prematuras antes de conocer suficientemente sus efectos.

Barcelona como polo de financiación y servicios avanzados

La financiación constituye otra de las palancas identificadas para facilitar el crecimiento empresarial. En este ámbito, el Consejo plantea reforzar el papel de Barcelona como centro financiero, con capacidad para atraer capital y servicios avanzados y ponerlos al servicio de empresas con potencial de crecimiento.

Esta mayor disponibilidad de financiación se vincula directamente con la necesidad de facilitar la inversión, la innovación y los procesos de crecimiento de las compañías catalanas.

Más valor añadido en servicios y proyección exterior

La proyección internacional de Cataluña no se limita a sus exportaciones de bienes. El territorio cuenta también con una importante actividad en servicios profesionales, turismo y servicios tecnológicos, cuya contribución económica puede resultar menos visible que la de las exportaciones industriales.

El objetivo identificado por el Consejo no es reducir el peso de estas actividades, sino incrementar su productividad y valor añadido, favoreciendo modelos empresariales capaces de crecer y competir internacionalmente.

En este sentido, turismo, cultura, deporte y eventos aparecen también como sectores en los que existe margen para generar más valor, atraer inversión y proyectar internacionalmente las capacidades del territorio.

Del diagnóstico a las propuestas

El Foro de Competitividad de Cataluña forma parte de los Foros de Competitividad APD, que dan continuidad al Proyecto APD por la Competitividad desarrollado por la Asociación con motivo de su 70 aniversario. La iniciativa combina el análisis estadístico del Barómetro de Competitividad APD con la experiencia y visión de empresarios, directivos y otros agentes reunidos en los Consejos de Competitividad de los distintos territorios.

Las conclusiones territoriales contribuirán al Decálogo de la Competitividad de APD, concebido para ofrecer una visión conjunta de los principales desafíos y oportunidades para reforzar la competitividad de los territorios y del conjunto de España. El documento será presentado en el 8 Congreso de Directivos APD, que se celebrará los días 28 y 29 de octubre en Madrid, dentro de los actos del 70 aniversario de la Asociación.